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You see?

Anoche mientras volvía a casa encogido de frío y pensando en mis cosas, iba a tirar el envoltorio de la crepe de chocolate blanco que acababa de comerme, cuando de repente me saltó en el mp3 Drowned World / Substitute For Love. Es mucho más que la mejor canción del mejor disco de Madonna. Es mágica.

Siempre suena cuando tiene que sonar. Siempre me evoca algo nuevo y poderoso su letra acerca de la fama y el amor y la soledad y el aprendizaje. Los versos son siempre los mismos, claro, pero cada vez interpreto sus palabras de una forma más nueva, más intensa, más decidida (me gustaría creer que también más sabia). Las canciones crecen con nosotros, sobre todo las que son así de personales. Las hacemos nuestras.

Colgué la canción en mi muro de Facebook y luego recordé que contiene un sample de un tema poco conocido, Why I Follow The Tigers; de hecho, según aseguran sus autores, Drowned World también comparte temática con su canción. Así que busqué la letra. Y la encontré. Y sonreí. Las piezas encajaron.


WHY I FOLLOW THE TIGERS

You see, it's this way
I don't chase the tigers, I follow them
Through their forests, down their beaches, to their lairs
Why?
Well, why do people look after parades
And dance at discotheques?
They're all trying to come in from being alone
They want to be part of the crowd
Not me exactly
I just don't want to be alone anymore
But I don't want to be part of anybody's crowd
Tigers, they don't bunch up
Still, they're not alone
I'd sure as hell rather run with tigers than hide out with a goldfish

Leyendo este auténtico poema, confirmé que Drowned World / Substitute For Love es mágica. Sí. Por eso sigo a los tigres. This is my religion.

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Top 20 Canciones de 2011 (On The Floor)

La ley antitabaco ha traído muchas cosas buenas. Para mí, sobre todo, el poder salir de noche sin que me lloren los ojos, y luego volver a casa con la ropa aún oliendo a mi colonia, y no al tabaco de los demás. Ha sido una suerte, porque sino habría acabado con los ojos ahumados: este año lo estrenaba junto con la soltería, y por eso las salas de baile me han visto más en 2011 que en los 28 años precedentes.


He descubierto que podía bailar, que podía pasármelo bien, que podía hacer muchas cosas que jamás pensé que haría. Además, noche tras noche, a base de reencuentros y descubrimientos, hemos construido un grupo de amigos fantásticos, con nuestros rincones fetiche, nuestras charlas profundas pre-baile, nuestras copas ya clásicas y nuestros bailoteos petardos. Por todo ello, para despedir este año, además del tradicional top de canciones (que llegará la semana que viene), también voy a hacer este otro top de canciones de baile. Son las que más me han hecho sudar este 2011. (Como siempre, acompaño la entrada con una lista de reproducción de Spotify.)


20. The Young Professionals - D.I.S.C.O.
De Israel llega este dúo con un bombazo cuyo estribillo homenajea (¿samplea?) a un clásico de la música disco. Si sabéis de algún lugar donde la pinchen, avisadme, porque sé que tendrán buen gusto e iré de cabeza. Di-ai-es-si-ou.

19. Ricky Martin - Más
Hubo una época que esto sonaba cada noche en Átame y yo le preguntaba a mi amigo Jose: "¿Qué es esto? Me encanta". Y siempre era Ricky Martin. Qué tiempos aquellos en que iba al instituto y me compraba sus maxis con remixes de Pablo Flores. Ahora le bailo en antros gays. La vida y sus vueltas.

18. Alexandra Stan - Mr. Saxobeat
Quizá soy el único que adora esta especie de remix del villancico catalán "Fum, Fum, Fum" (un minyonet ros i blanquet, ros i blanquet, ros i blanquet). Una canción divertida, intrascendente, sin más.

17. M. Pokora - Oblivion
El "francés" más guapo (con permiso de Guillaume Canet) me ha viciado a dos canciones este año. Ésta es una de ellas, una evolución relativamente elegante de su sonido Timbaland. Gana con cada escucha y me quedo con las ganas de bailarla.

16. Calvin Harris feat. Kelis - Bounce
Los británicos están de suerte y pueden disfrutar del poligonerismo con (cierta) clase gracias a Calvin Harris. Aquí no lo pondrán nunca si no canta Rihanna o Kylie encima. Me conformo con dar saltos por mi casa mientras suena este temoto. Hands to the sky and throw your head back.

15. Melanie C - Rock Me
Empezaba el verano y Melanie C nos despistó a todos con dos primeros singles tremendos (Think About It y éste) que poco o nada tenían que ver con el resto del disco. Lástima, porque Rock Me, sobre todo en su versión dance, me parece arrolladora.

14. Black Eyed Peas - The Time (Dirty Bit)
Escucharla no es lo mismo que bailarla. No descarto que sea efecto del alcohol, pero este 2011 ha sido algo mejor gracias a sus explosiones. Siempre consiguen colarnos alguna canción redonda.

13. Sak Noel - Loca People
All day, all night... Lo curioso de esta canción es que me recuerda a una noche mágica que de repente me encontré bailando yo solo en DBOY, y digo curioso porque fue precisamente una de las pocas noches de este verano en que no la escuché. Me suena a los 90, porque sólo en los 90 se hacían canciones así (en el sentido más amplio de "así"). Al indagar, me sorprendió descubrir que era de 2011, pero no por ello me gustó menos, claro.

12. Snoop Dogg vs. David Guetta - Wet (Extended Remix)
La existencia de los samples quedaría justificadísima ya sólo con este remix. Coger trozos de otras canciones para llevar un tema menor hasta la estratosfera. Éxtasis. Tell me baby, are you wet?

11. Bob Sinclar & Raffaella Carrà - Far L'Amore (Club Mix)
No sé qué tiene este "remix" que, aun reconociendo la horterada suprema que es, me vuelve loco ya desde las primeras notas, y cuando el petardeo explota después del segundo estribillo no puedo parar. Pensaba que nos lo machacarían mucho más, pero hasta en los locales gays lo que ha triunfado ha sido Danza Kuduro.

10. Alexis Jordan - Happiness
Mi guilty pleasure personal. Doy las gracias a Museum por descubrírmela. La chica será una one hit wonder en mi vida, pero con esta canción que tan buen rollo me da siempre, ya se ha ganado el cielo.


9. Britney Spears - I Wanna Go / Till The World Ends
Britney es la única que consigue colocar dos canciones en mi top. I Wanna Go es 100% pop, y es mi favorita con diferencia para bailar y escuchar y todo, pero también tengo que acordarme de Till The World Ends porque la asocio a Toni Alonso y tiene sabor de blue tropic.

8. David Guetta feat. Sia - Titanium
Incluso mientras escribo estas líneas no sé si esta canción debería estar aquí o mejor reservármela para el top de canciones "normales" que colgaré la semana que viene. No he podido bailarla mucho, pero es un chute de energía increíble que me ha amenizado más de un paseo. Sia a por todas, y bien por ella.

7. Rihanna feat. Calvin Harris - Where Have You Been
We Found Love parecía insuperable y entonces llegó su hermana chunga para obligarnos a darlo todo. Una locura sucia y basta que lo peta. Poligonerismo reloaded. Where have you been all my li-i-i-ife?

6. Lady Gaga - Born This Way
No fue hasta el capítulo de Glee que le encontré cierto gusto a esta versión de Express Yourself de Madonna. De todos modos, baile a baile, he terminado cogiéndole cariño porque me recuerda a muchas personitas y buenos momentos de 2011. (Cien bailes después, sigo sin ejecutar bien la coreografía.)

5. Aqua - Like A Robot
Cuando se filtraron las primeras grabaciones en directo, pensé que iría directa a mi #1. No fue así, porque la versión estudio no es tan cañera. Aún así, esto son los Aqua que quería escuchar en 2011: actualizando su sonido pero conservando sus letras sexualmente gamberras.

4. Maroon 5 feat. Christina Aguilera - Moves Like Jagger
Adictiva como pocas, aún recuerdo el día que la pusieron en Spotify y la escuchaba en bucle porque el final y el principio se encadenan a la perfección. Buen rollo, autoafirmación, petardeo. Siempre suena cuando estamos a punto de irnos de la discoteca y siempre consigue lo mismo: que nos quedemos, porque hay que bailarla.

3. La Oreja De Van Gogh - La Niña Que Llora En Tus Fiestas
Jamás hubiera dicho que una canción de La Oreja De Van Gogh entraría en uno de mis tops, y ya no digamos si el top encima es de música de baile. Pero La Niña Que Llora En Tus Fiestas es un auténtico pelotazo que se merece este tercer puesto. ¡Mírame!

2. Natalia Kills - Mirrors
No es que esta canción la haya bailado en todo 2011, pero sí me ha acompañado cada noche, de camino a la Xalupada, y horas más tarde en el Nitbus, de vuelta a casa. Y por ello le tengo tanto cariño y la asocio tanto a las discotecas de Barcelona. Sigo sin entender de qué va realmente la canción pero no me importa, yo tengo mi propia interpretación, y con eso me basta y me sobra. The mirror's gonna fog tonight.

1. Jennifer Lopez feat. Pitbull - On The Floor
Recuerdo perfectamente la noche de Enero en que se filtró y la escuché por primera vez. Le dije a mi amigo Coque: "¿Con esto pretende volver? Es un horror". Doce meses después, On The Floor será la canción que más recuerde de 2011. El grupo de amigos que hemos ido formando, los findes locos, los jueves en Aire, las ganas de vivir, los "Así me gusta" entre risas: todo son buenos recuerdos con On The Floor.

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Ride the pain into the pleasure

Ayer me llegó el libro póstumo de un autor al que adoro, David Foster Wallace. Su mastodóntica La broma infinita me salvó del aburrimiento en muchos trabajos basura y con sus libros de relatos y ensayos no pude parar de reír: La niña del pelo raro, Entrevistas breves con hombres repulsivos, Algo supuestamente divertido que nunca volveré a hacer... Era un autor especial, desbordante y excesivo pero meticuloso como pocos. Sabía sacar lo extraordinario de lo vulgar porque prestaba atención como nadie a los detalles.


David nos dejó en Septiembre de 2008, suicidándose tras una depresión que duraba décadas. Gran escritor hasta el final, preparó cuidadosamente el manuscrito de la novela en la que estaba trabajando, para que lo encontrasen y pudiésemos leerlo. Apenas 250 páginas en limpio, y montones de borradores, anotaciones, pruebas, ideas, etc, que hubo que descifrar y ordenar. Tengo muchas ganas de sumergirme en este libro. Seguramente sea mi última lectura del año y creo que será especial. Definitiva.

El extracto de la contraportada no podría ser más prometedor:


Resulta que el éxtasis -un placer sentido segundo a segundo y acompañado de gratitud por el don de estar vivo y de ser consciente- se encuentra al otro lado del aburrimiento absolutamente letal. Presta atención a la cosa más tediosa que puedas encontrar (las declaraciones de la renta, el golf retransmitido por televisión) y un aburrimiento como no hayas visto nunca se te echará encima en oleadas y a punto estará de matarte. Si consigues capear esas olas, será como si pasaras del blanco y negro al color. Como encontrar agua después de pasar varios días en el desierto. Un éxtasis constante en todos y cada uno de tus átomos.


Me fascina (de una forma triste, pero esperanzada al mismo tiempo) que alguien que terminó suicidándose fuera capaz de escribir algo tan positivo. A él no le sirvió, yo no dejaré que sus consejos caigan en saco roto. A por el éxtasis. Hay que encontrarlo. Esta noche empiezo a leer El rey pálido.

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Hermann Hesse - Siddhartha

Quiero aprender de mí mismo, ser mi propio discípulo, conocerme y penetrar en ese enigma llamado Siddhartha.

Esbocé una sonrisa al leer en la contraportada de este libro la frase "influido por el pensamiento junguiano". Pues claro: tantos años queriendo leer este libro, era lógico que por fin llegase a mis manos justo la semana en que tras disfrutar en el cine con "Un método peligroso", me interesé por las teorías de Carl Jung.


Siddhartha habla de la insatisfacción de un hombre, esa insatisfacción que le empuja a la perpetua búsqueda de la felicidad. La busca en la religión, el ascetismo, la vida errante, el trabajo, el amor, la contemplación, la familia... La busca de todas las formas posibles. Siddhartha busca, busca y nunca encuentra, porque se dedica a buscar, no a encontrar. Me fascina que cada capítulo gire alrededor de una forma distinta de acercarse a la felicidad.

Cómo son los prejuicios, que me esperaba un libro críptico, espeso, nada fácil de leer... y en absoluto: está tan bien escrito que se lee como el agua, como el agua de ese río al que Siddhartha va a parar una y otra vez a lo largo de su vida. Tanto es así, que casi lo devoré en un sólo día mientras estaba de viaje, luego me relajé y saboreé uno a uno los capítulos que me quedaban por delante.


Mientras lo fui leyendo, sabía que el libro era decisivo en mi vida. No ya por su mensaje o por mi forma de pensar y sentir, que al fin y al cabo siguen siendo las mismas que antes de la lectura; fue, sobre todo, porque me inspiró a la hora de estructurar ciertos capítulos de la novela que estoy escribiendo, me dió alguna idea, me ayudó a entender de qué va realmente mi libro. La importancia de "Siddhartha" se me confirmó al llegar al último capítulo. Ahí volví a esbozar una sonrisa. No, tampoco había sido casualidad que el día antes de leer este libro, le dijera a alguien que, en adelante, me deje libros de "encontradores", porque de buscar yo ya había tenido suficiente. Todas las piezas encajan cuando les das la vuelta.

Buscas demasiado y a fuerza de buscar ya no encuentras. (...) Encontrar significa ser libre, estar abierto, carecer de objetivos.

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Top 20 Álbums de 2011

Estos 20 discos me han acompañado de una forma u otra a lo largo de mi 2011. Algunos me han hecho a bailar, otros me han hecho compañía, muchos me han enseñado a crecer como persona, unos pocos me han emocionado de verdad... pero sin todos ellos no entendería este año. Quizá sorprenda la selección. O quizá no tanto si habéis ido leyendo este blog de vez en cuando. Sólo sé que estos 20 álbums definen mi 2011 y por eso están aquí, y no otros. (He creado una playlist de Spotify con la primera canción de cada disco, para presentarlos mejor y de paso acompañar la lectura de la lista.)


Y empezamos ni más ni menos que con...

20. Lady Gaga - Born This Way
"El mejor disco de la década" según Lady Gaga se cuela in extremis en mi top, y es que a pesar de que ella esté empeñada en que la aborrezcamos, es innegable que Born This Way contiene temazos que ya forman parte de nuestra historia. Lástima de portada (se ve que las fotos buenas las dejó para los singles) y sobre todo, lástima de tracklist excesivo. Con una selección exhaustiva que sólo incluyera las 10/11 mejores canciones, el disco habría ganado muchos puntos.

19. Jessica 6 - See The Light
El debut de Jessica 6 no está aquí sólo por temazos sueltos como White Horse o Prisoner Of Love, también por todo el conjunto de canciones. Están producidas con tan buen gusto que no importa escuchar el disco entero de principio a fin. Vamos, lo opuesto al anterior. No sé por qué, la música de Jessica 6 me suena a porno elegante, así que sé que sonarán el día que Alex Pler presente un libro sobre sexo.

18. Roxette - Charm School
Mis suecos favoritos volvían a principios de un año con un disco descafeinado. Dos o tres canciones dignas de sus mejores épocas junto a muchos temas menores. Aún así, les tengo cariño, se les echaba de menos, da gusto escuchar otra vez la voz de Marie y siempre preferiré un disco nuevo que el enésimo recopilatorio. La entrada para verlos por fin en concierto es uno de los mejores regalos que me han hecho este año.

17. Eva & The Heartmaker - Dominoes
Una de esas sorpresas a las que no sabes muy bien cómo llegas pero que te enamoran desde la primera escucha. Clásico ejemplo de participante en programa de televisión musical que se monta un grupo y calla bocas gracias a una buena propuesta. En este caso, pop efectivo con toques de electrónica ochentera. Son de Noruega. Signals y Gone In A Flash se llevan la palma, pero ninguna tiene desperdicio. De haberlos descubierto antes, habrían escalado algunos puestos en el Top.

16. Miranda - Magistral
Siempre tuve la sensación de que Miranda acabaría sacando un disco del que me gustasen muchas canciones, no sólo 1 o 2 singles. Ese disco es Magistral y llegó en el mejor momento, cuando tenía ganas de reír. Destaco Ya Lo Sabía, Ritmo & Decepción y sobre todo Tucán (aún intento averiguar si va, como creo, sobre una polla amarilla) y la pegadiza Puro Talento que cierra el disco de la mejor forma. Hay que saber reírse y relativizarlo todo, y pocos lo hacen como ellos.

15. The Sounds - Something To Die For
Gracias a Scream 4 descubrí esa perfección pop que es Something To Die For, y gracias a Spotify indagué en el grupo y descubrí que tenían varios discos anteriores, pero el que me gusta de verdad es el que han sacado este año. Yo en mi línea de adorar los discos de grupos que añaden sintetizadores a su sonido. Ya la portada avisa de lo que nos encontraremos: pop-rock sueco de factura impecable, contundente a ratos y con colorines aquí y allá.

14. CocknBullKid - Adulthood
Que no os engañe la portada ni la primera escucha: es un discazo. Me lo recomendó mi amigo Agrio y reconozco que después de escucharlo estuve tentado de borrarlo. Me había dejado frío y encima no incluía la excelente I'm Not Sorry, que había escuchado por YouTube. Pero me pasé el disco al mp3 y de vez en cuando me saltaba una canción y pensaba: "¿Qué es este temazo?". Y siempre era CocknBullKid. Un sonido muy peculiar a base de una voz dulce y fuerte, palmadas, percusiones, pianos acelerados, coros y canciones que crecen y crecen. Grower oficial de 2011.

13. Friendly Fires - Pala
La portada más bonita del año acompaña a un disco único. Música de evasión. Sonido interesante, como si a Keane les diera por desmelenarse e irse de carnaval. Entre tambores y sintetizadores, una voz potente y etérea al mismo tiempo. Es tentador pensar que sólo merecen la pena los singles Live Those Days Tonight y Hawaiian Air, pero de repente te descubres adorando locuras como True Love, que te atrapan con su sonido envolvente. Debería estar mucho más arriba en el Top. Gracias a Kadaj por descubrírmelos.

12. Oh Land - Oh Land
Lo de esta danesa es un misterio. Cuando escuché el disco a principios de año, me cautivó. Estaba convencido de que Oh Land daría mucho que hablar, que todas las modernas y todos los maricas se volverían locos con el pop elegante de esta chica. Me equivocaba. El disco es espectacular en cualquier caso: oscuro casi siempre pero con momentos moviditos inesperados, elegante, muy bien producido, con voz angelical que te enamora en los estribillos susurrados de Perfection, Lean o Wolf & I y que también te hace bailar casi sin quererlo en canciones como Sun Of A GunWhite Nights o We Turn It Up.

11. Natalia Kills - Perfectionist
A punto ha estado de colarse en el Top 10 el debut de Natalia Kills. Ella lo da todo para triunfar pero no acaba de conseguirlo, por mucho featuring y muchos vídeos excesivos en plan Lady Gaga que grabe. Lady Gaga es también su inspiración al escribir letras: en casi todos los temas parece que esté intentando emular el famoso "Walk, walk, fashion, baby, work it, move that bitch crazy" de Bad Romance. Lo que parecía una colección de himnos a lo superficial se redime al final con las maravillosas Nothing Lasts ForeverIf I Was God. A este disco, y sobre todo a canciones como Mirrors, he recurrido muchas veces este 2011 cuando necesitaba más determinación y confianza. La chica se da ánimos a sí misma y te lo contagia.

10. Adele - 21
Tenía muchas dudas sobre si incluir a Adele dentro del Top 10, pero también me parecía muy injusto dejarla fuera. Y es que me alegro de que por una vez en el mundo de la música triunfe la calidad, la emoción y el arte. Ya expliqué por qué el vídeo de Someone Like You me parecía el mejor del año. No he escuchado el disco tanto como quisiera por dos motivos: primero porque este 2011 he preferido optar por los pensamientos positivos, y sobre todo porque 21 no está entero en Spotify, que es básicamente donde escucho toda mi música desde hace año y medio. Aún así, Rolling In The Deep y Someone Like You son puro arte y su éxito es merecidísimo, sin olvidarme de otras joyas como Rumour Has It y Set Fire To The Rain. Nadie emociona tanto como la autenticidad de Adele.

9. Noah & The Whale - Last Night On Earth
Desde hace un par de meses, Noah & The Whale me acompañan por las noches cuando escribo. Los descubrí en un episodio de "Cougar Town", pero fue al escuchar entero este disco cuando descubrí la grandeza del grupo. Relajados, optimistas, con ciertos toques folk, lo suyo es hacer introspección pero con la mirada fija en el horizonte que hay por delante. Cambios de vida y personajes en busca de su futuro con la certeza de que todo irá bien. Básicamente han definido mi estado mental este 2011.

8. Pastora - Un Viaje En Noria
El primer disco del año. No es La Vida Moderna, eso está claro, pero las clásicas letras de Pastora (esa mezcla entre cotidiana y críptica) y el enfoque algo más rockero del disco me han venido muy bien. Un Pedazo De Tierra me ha acompañado todo el año y cada vez me cautiva más. Es un disco ideal para caminar de noche por Barcelona, cuando uno vuelve a casa (especialmente Dolços Somnis y Octubre). ¿Y qué haríamos sin un buen Chaleco Salvavidas? Con cada escucha del disco, descubro una nueva canción talismán, descifro una nueva frase mágica, y sonrío. Quizá sean eso los viajes en noria: redescubrir para aprender.

7. Aqua - Megalomania
Mucho se hizo esperar el tercer disco de Aqua. Al final, el resultado -aunque digno- no estaba a la altura de discos pop perfectos como Aquarium y Aquarius. No se trata tanto de que hayan actualizado su sonido como de la pérdida de personalidad. Sí, en algunos casos como Dirty Little Pop Song, Like A Robot o incluso Sucker For A Superstar conservan ese sentido del humor lleno de dobles sentidos sexuales pero en la mayoría de canciones, hablan de discotecas y fiestas banales como en cualquier canción dance del montón, y para hablar de eso hoy en día ya hay gente que lo hace más y mejor. Aún así, no hay nada como caminar por la calle escuchando los mil estribillos de Viva Las Vegas, mientras Playmate To Jesus supo capturar muchas de las cosas que he aprendido este 2011.

6. La Casa Azul - La Polinesia Meridional
Otro disco que se ha hecho de rogar, pero en este caso ha cumplido de largo todas las expectativas. Y no parecía fácil, después de algo tan redondo como La Revolución Sexual. Guille Milkyway vuelve a regalarnos una colección de temazos recién salidos de su baticao de influencias (música disco, J-Pop, eurodance, Eurovisión...). Subidones, palabras que jamás esperarías escuchar en un disco pop, trompetas y sobre todo una retahíla de estribillos certeros que no dan tregua. Cuando crees que tu favorita es ¿Qué Se Siente Al Ser Tan Joven?, entonces irrumpe La Fiesta Universal, y luego levantas los brazos con Sucumbir y sigues flipando con La Vida Tranquila, y así hasta que vuelve a sonar Los Chicos Hoy Saltarán A La Pista y piensas: "Venga, lo escucharé entero una vez más". Dicen que el mundo se acaba, pero con discos así lo haremos bailando sin parar.

5. Florrie - Experiments
Florrie ha sido mi descubrimiento del año. Guapa, con estilazo, cercana, divertida, apañada y ante todo, rebosante de talento. No quiere fichar por ninguna discográfica; ella va grabando música a su ritmo, se financia la gira a base de acuerdos publicitarios con Dolce & Gabbana y mientras tanto va soltando EPs como Experiments, que es simplemente perfecto. 6 temazos, uno tras otro, como si fuera el resumen de algún Greatest Hits. Su concierto fueron los 60 minutos en los que más he bailado en todo 2011. Speed of Light es una locura bailable, Begging Me es igualmente trepidante, I Took A Little Something y What You Doing This For? aportan clase pero es en Experimenting With Rugs donde la inglesa demuestra que va a por todas: letra y producción impecables, frasazas acerca de la independencia encima de una base musical que sería la envidia de New Order. Llega a lanzar un álbum así y no "sólo" un EP y Florrie se alza con el #1 de mi Top.

4. Those Dancing Days - Daydreams & Nightmares
Ya intuía en marzo que este disco acabaría siendo uno de los grandes discos de 2011, y así ha sido. De hecho, junto al EP de Florrie, es el único CD que me he comprado original. Desde ese tremendo inicio con Reaching Forward hasta la mágica One Day Forever, este grupo de cinco amigas suecas consiguen hacernos bailar, cantar, berrear, saltar sobre charquitos de lluvia a lo largo de 11 temas impecables. I'll Be Yours es un eufórico canto a la compañía (la de un amigo, la de una pareja, la de ese alguien especial, la de un buen familiar), Keep Me In Your Pocket y Can't Find Entrance hablan de la ambición, del no conformarse con lo mínimo porque soñar despierto es mejor que tener pesadillas. No me decepcionaron en concierto.

3. The Sound of Arrows - Voyage
Tuvimos que esperar dos años y medio para viajar por los paisajes sonoros de The Sound of Arrows, pero mereció la pena. El suyo es un disco atemporal, no suena a los 80 pero es los 80, es Pet Shop Boys, es Vangelis, es synthpop, es la banda sonora de una película ochentera perdida. Pero ante todo es un disco grabado con mucho mimo, y se nota. Puede que no haya canciones tan redondas como Into The Clouds o Magic, pero hay singles pegadizos como Wonders, hay petardeo elegante con Conquest, tenemos la cautivadora Ruins Of Rome y su mezcla de coros infantiles con percusiones militares, los 8 minutos épicos de There Is Still Hope... En casa, este disco os hará compañía; escuchándolo por la calle, creeréis estar a punto de despegar.

2. El Pescao - Un Viaje Nada-Lógico
Llevaban desde el año pasado recomendándome el proyecto en solitario de David Otero, guitarrista de El Canto Del Loco. Llegó la reedición del disco con 4 temas nuevos y empecé a descubrir en Spotify un temazo tras otro, hasta que de pronto me descubrí adorando hasta los bonus tracks, las maquetas y las versiones acústicas. Todo. Te Pido Perdón, pero Como Me Ves Me Voy y por eso Cada Día salgo Buscando El Sol, necesito ver las cosas de Otro Color, para así dejar atrás cualquier Historia De Terror y viajar hasta un Castillo De Arena desde el cual, al anochecer, ya sin mi Máscara De Pena, contemplaré La Luz Oscura Del Mar y descubriré que La Luna Va Y Viene porque ahora sé que era mentira aquello de que No Soy Nadie, ahora sólo me importan las cosas que me llenan, todo lo demás Me Da Lo Mismo. He conectado a tope con este disco, con su filosofía de "optimismo a pesar de todo", de confiar en uno mismo contra viento y marea, de mejorar y dejar fluir; se me ha contagiado esa forma de pensar, de vivir, e incluso he intentado plasmarla en este blog. Quizá por eso le tengo tanto cariño y a punto de cerrar 2011, son tantos los momentos, personas y escenarios a los que me recuerda la música de El Pescao que sé que no ha sido #1 por muy, muy poco. Gracias por este disco, David. Más, por favor.

1. Andrea Corr - Lifelines
Pero si hay un disco que se merecía estar aquí es el de Andrea Corr. Es curioso que sea precisamente un disco de versiones el que me parezca lo más personal y emotivo que se ha lanzado en todo 2011. La cantante de The Corrs lleva sus 11 canciones favoritas a su terreno, y las canta con tanta pasión, entusiasmo, emoción, se lo pasa tan bien grabándolas, el conjunto es tan coherente que te llegas a creer que es una colección de temas escritos por ella misma, sentada al piano en su casita de la campiña irlandesa. Lifelines es una caja de música que me ha acompañado día a día: de camino al trabajo, trabajando, escribiendo, relajándome en la cama, leyendo, volviendo a casa después de una noche de fiesta, en todos y cada uno de mis viajes. Canción a canción, Andrea Corr me cantaba al oído y me hablaba de mi vida y mis sentimientos. Juntos, hemos aprendido,  reído, llorado, añorado, esperado, soñado, sonreído, confiado en el futuro, cantado, escrito, vivido, sobrevivido. Por eso, gracias también a ti, Andrea, por atreverte a grabar y compartir este proyecto. La música como autobiografía y como refugio, sin duda. Más, por favor.

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In Time

You saved my life. Now. And every moment since I met you.

Siendo "Gattaca" una de mis películas favoritas, os podéis imaginar las ganas que tenía de ver "In Time", película del mismo director y guionista, Andrew Niccol. No está libre de lagunas (y eso en un primer visionado en el que estás más dispuesto a creértelo todo y dejarte engañar) y confieso que habría preferido otro dúo protagonista, pero pronto te olvidas de Justin Timberlake, de los agujeros argumentales, y disfrutas de una emocionante -y constante- carrera contrarreloj.


Somos tiempo. Vendemos nuestro tiempo en el trabajo para poder comprar tiempo de ocio. Invertimos nuestro tiempo en tareas, gentes, actividades, relaciones. Andrew Niccol lleva este concepto al extremo y nos traslada a un mundo en el que no existe dinero porque literalmente la gente paga con tiempo, y si se les acaba quedan desactivados para siempre. Es un mundo de eterna juventud, donde nadie envejece pasados los 25 años (memorable plano en el que tres mujeres: suegra, esposa e hija parecen idénticas).

La buena ciencia ficción es la que habla de nuestro mundo y nuestro momento, y eso hace "In Time". El discurso de la película no podría sonar más actual. Habla de lo mismo que hablan los indignados y el movimiento Occupy Wall Street. La esclavitud  a una mayoría por parte de una minoría privilegiada, la perversión de mantener las desigualdades porque, dicen, es la única forma de que nuestra civilización funcione. Amanda Seyfried y Justin Timberlake, a modo de Bonnie & Clyde o pareja de Robin Hoods modernos, intentarán dinamitar el sistema desde dentro.


Creo que al final el mensaje de "In Time" no es el de montar una revolución. O sí, pero montando esa revolución a nivel personal. Trabajar en algo que nos guste, compartir momentos con gente que nos enriquezca, avanzar por el día a día más relajados (¿qué prisa hay?), aprovechar cada instante, hacer las cosas que nos gustan. Disfrutar de nuestro tiempo. Acordarnos de vivir.

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A Dangerous Method

Sometimes you have to do something unforgivable just to be able to go on living.

Y otra película con la crítica pendiente. En este caso, lo nuevo de David Cronenberg, director al que no sigo todo lo que debería, porque sus películas suelen gustarme más de lo normal (yo lo descubrí con eXistenZ, que era más que interesante). Fui un poco a ciegas, porque creo que la historia no es fácil de contar, y menos en el tráiler que me habían pasado en alguna película anterior. Pasó algo curioso: viéndola no tuve la sensación de que me estaba encantando, pero buena prueba de que me gustó (y mucho) fue que nada más salir del cine corrí a comprarme un libro para ahondar en el pensamiento de Carl Jung.


En la película, Michael Fassbender es Carl Jung y Viggo Mortensen, Sigmund Freud. Lo que empieza como una amistad con tintes paternales (Freud es la estrella y Jung el aprendiz) acaba en ruptura al descubrir ambos que sus métodos, aunque parten de una base similar, no pueden ser más opuestos. Freud sólo quiere descifrar el enigma del paciente, diagnosticarlo y enfrentarlo a un espejo, Jung además quiere ayudarle a tener una vida mejor: la vida que siempre estaba destinado a tener. Sobra decir que me posiciono con Jung.

El personaje de Keira Knightley, la paciente reconvertida en enfermera, es enorme; brilla ya en su primera escena y de hecho sirve de eje central de Un Método Peligroso. Las elipsis y los hechos que se dan por sobreentendidos o que son narrados a modo de vídeoclip mudo mientras una voz en off nos lee las cartas que  se intercambian Freud y Jung, deslucen lo que, con algo más de metraje para ahondar en los personajes, habría sido una gran película.


Filias sexuales y dilemas vitales. Cómo enfrentarse a ellos, cómo afrontarlos. Cómo intentar hacer bien las cosas o, al menos, hacerlas de forma que, al final, sobrevivamos. Destaco las escenas de sexo, son tan frías que golpean el estómago. Muy recomendable.