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Pure intuition

Un día te cruzas con algo que merece la pena enseñar a todo el mundo. Corres a coger la cámara, haces clic. La primera foto rara vez sale bien. Vuelves a intentarlo, qué rara queda ésta. Echas otra foto, y otra, y otra, y así hasta que al final, cosa curiosa, te das cuenta de que la mejor de toda la serie, la que captura la esencia de eso que habías visto, era la segunda. La rara. La que habías notado distinta, mejor.


Está bien no ser impulsivo y no quedarse con el primer resultado. Pensar las cosas un poco. Pero un poco es eso: un poco, ni una gota más. O de tanto darles vueltas a las cosas, acabas por olvidar aquello que pretendías. Sería como estar cambiando de cola continuamente en el súper, la tuya siempre irá más lenta.

Da un primer paso, sin pensarlo, a ver dónde te lleva. Solo cuando necesites descansar, entonces sí, párate, acostúmbrate al paisaje que te rodea, asimila cada hoja y cada camino, deja que tu instinto encuentre la mejor ruta para llegar a lo más alto y ya no dudes: sigue por ahí. Pronto habrás llegado. A la segunda va la vencida.

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2 comentarios:

Cartes d'Ulloa* dijo...

Como dice un amigo mio "no hay dos, sin tres" !!! Me a ido bien esta dosis de optimismo... A veces la intuición es como el algodón... no engaña.
Encantada de leerte !!!;)

Alex Pler dijo...

Moltes gràcies, Cartes!! Que la intuición no engaña es algo que ya sabemos, pero siempre viene bien que alguien nos lo recuerde, porque es muy tentador dar vueltas y no moverse del mismo sitio. ¡Hasta pronto!

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