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Mi salsa es caliente

Todos estaremos de acuerdo en que Gloria Estefan es uno de los seres más odiables del planeta. Es fea, es enana, es derechona, apenas sabe pronunciar el inglés, saca más recopilatorios que Roxette, contrata a transexuales para que hagan de ella en las sesiones de fotos, tiene un marido más peor que ella, vive anclada en los 90 y se cree que los ritmos latinos todavía están en pleno apogeo. Uno se pregunta porqué no se va a darle la vara a Horatio en CSI Miami y nos deja en paz al resto de la humanidad.



Pero anoche, ahondando entre mis archivos de iTunes, volví a descubrir esa joya de disco que es "gloria!". Y es que, por alguna extraña razón, hasta los cantantes más odiables son capaces de sacar un disco memorable a lo largo de su carrera insalubre.

Cuando ves esa portada en plan hada afro ya sabes que estás ante algo grande (aunque confieso que me gusta más la portada USA, con la ex-cubana escondiéndose tras un vinilo muy azul). Un homenaje a la música discotequera de los años 70, con el inevitable toque latino, pero consiguiendo una mezcla no sólo soportable, sino también magistral. Y adelantándose a Madonna, las 11 canciones del disco son totalmente bailables, tienen bajones, explosiones y se entrelazan unas con otras en plan sesión non-stop (y lo hacen de formas mucho más originales que los "engancho unos violines con otros" del Confessions On A Dance Floor).

Heaven's What I Feel es una de esas canciones tan 90s que a ratos es balada, a ratos mediotiempo y a ratos bailable, con coros omnipresentes, violines que van y vienen y melodía en permanente crescendo. Ya no se hacen canciones así.

Don't Stop nos engaña con un inicio lento para enseguida estallar en himno electrochochi, como si de una canción de la Naranjo se tratase.

Oye es la más conocida, pero no la mejor. O sí. Va a días. El caso es que sólo ella (gracias a sus contactos mafiosos) puede conseguir lanzar una canción con la frase "mi salsa es caliente" mientras en el vídeo mil bailarines se frotan unos con otros bajo una lluvia sospechosa y que no se lo censuren en MTV. A día de hoy, el mejor testamento del Spanglish.

Real Woman vendría a ser el "I feel love" del disco en clave latina. Es una mezcla muy extraña que a veces odio y a veces adoro. El final bakala es lo mejor.

Feelin' es lo más cercano a una balada que tiene el disco, un mediotiempo blandengue si no fuera por ese permanente scratch de fondo.

Don't Release Me tiene la primera mitad más soporífera y escalofriante de todo el álbum, con Wyclef Jean tirándole los trastos a Gloria Estefan y ella lamentándose de su desgracia. Y entonces, cuando ya no puedes más, estalla la típica canción hortera con toques carnavaleros de los 90, ese género que tan bien se les daba a las Spice.

Don't Let This Moment End es La Canción del disco. Es la hermana gemela guapa y de vuelta de todo de "Heaven's What I Feel". Cambios de ritmo constantes, más coros, más violines, más bajones, más explosiones, más gritos, más pianos, más de todo. La canción exigía un Thunderpuss remix apabullante, pero los Thunderpuss no habían nacido todavía. Ni siquiera tuvo un Pablo Flores Mix o Love To Infinity Mix (que remezclaron todos los demás singles).


Touched By An Angel es un coñazo (las canciones 8 de los discos suelen serlo), está dedicada a su marido y encima viene después de la mejor. No hay que añadir nada más.


Lucky Girl nos hace creer que no le interesa el dinero de su marido. Afortunadamente, entre solo y solo de guitarra española, tenemos unas percusiones atronadoras en plan Tony Moran Mix y unos puentes frenéticos indescifrables.

I Just Wanna Be Happy es la secuela de "Party Time". Carnaval. Hortera como ella sola, pero de esas canciones que no puedes evitar bailotear y tararear. Un bajo contagioso, un bajón en plan "Follow the leader" y un crescendo rebosante de coros gospel.

Cuba Libre es una canción protesta, pero discotequera y por si fuera poco de derechas. Menuda mezcla. Un estudio filosófico sobre el significado de esta bebida (producto 100% cubano + producto 100% americano). Y me encanta, aunque siempre preferiré la "Cuba Libre" de Aqua.

Redondeando el disco, venían 5 remixes excelentes. Lo dicho: más allá de lo odiable de su interpréte, es uno de esos discos que todo el mundo debería tener. Hortera, supergay, exagerado, pretencioso, épico y divertido.

btemplates

5 comentarios:

tidusin dijo...

Disco atemporal donde los haya. Y es que toda cantante pop odiosa tiene un disco que no se merece. Y este es el suyo.

tidusin dijo...

Y si que Oye es una oda a los bukakes.

Parker dijo...

Totalmente de acuerdo en lo de Dont ley this moment end. Mi madre lo tiene y lo he escuchado mil veces y he de decir que suscribo todas y cada una de tus palabras

Abuga dijo...

¡Amén Hermana!

Se lo secuestré a mi tia y ahora lo tengo en casa (rallado) y me parece el mejor disco de ella.

La parte "latina" de don't release me con los pitos es lo mejor que hay junto a "mi slasa es caliente brota la miel de mi fuente"

Lleonard Pler dijo...

Y yo que tenía miedo de que os riérais de mí por defenderlo jajajaja.

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