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Source Code / Código fuente

-What would you do if you knew you had one minute to live?
-I'd make those seconds count.

Tenía muchas ganas de ver esta película. Duncan Jones (director de "Moon" y además hijo de David Bowie) y Jake Gyllenhaal son ya dos motivos potentes para ir al cine. Si además le sumas una buena historia que mezcla thriller y ciencia ficción con la dosis justa de romance, no hay excusa. Ya soy un habitual de los cines Verdi, tengo que averiguar si tienen algún abono porque cada semana me tienen allí gracias a su espectacular cartelera.


Colter se despierta a bordo de un tren con destino a Chicago. "He seguido tu consejo", le dice la chica que está sentada frente a él. Más tarde averiguará que se llama Christina. Al cabo de 8 minutos, el tren explota y Colter vuelve a despertarse, esta vez dentro de una cápsula, donde descubre que le habían transportado a la mente de uno de los pasajeros del tren, para que recopile pruebas que ayuden a detener al terrorista que lo hizo explotar. Colter tendrá que volver una y otra vez al tren, hasta cumplir su misión. No se trata de cambiar el pasado. Se trata de evitar futuros atentados gracias a la información que obtenga.

Está claro que cada cual interpreta las cosas a su manera. He leído opiniones muy dispares sobre el mensaje de "Código fuente". Por ejemplo, en una de las críticas que leí, comentaban que la película habla de disfrutar del ahora y de las cosas pequeñas que nos brinda la vida. En otra, que el amor nos lleva a perseguir lo imposible. Y en la maravillosa crítica de Blog de Cine, destacan que "Código Fuente" habla de deseos, de decisiones, de ver lo que tienes, descubrir lo que deseas e ir a por ello. Ninguna de estas interpretaciones son mentira, todas me parecen muy válidas.


Pero para mí, la película habla de nuevas oportunidades. De que siempre es posible empezar una etapa nueva de tu vida, de que tienes derecho a hacerlo. Todos los sacrificios y toda la mierda que has soportado no pueden ser en vano. Para ello, primero tienes que reconciliarte con ese pasado que quieres dejar atrás, cerrar todos los cabos sueltos. Con la tranquilidad de que ahora tomarás las decisiones correctas gracias a los errores cometidos en el pasado. Y, entonces sí, liberado de ese pasado, aceptarás la persona en la que te has convertido ("That's the new me") y disfrutarás relajadamente, con una sonrisa de satisfacción, de todo lo que has conseguido. Que no es poco.

"Código fuente" va rizando el rizo. Sin estridencias. Juega a sorprenderte cuando creías que ya lo sabías todo. Pero lo mejor es que se trata de una película humilde, honesta, sin más efectos especiales de los necesarios ni momentos trascendentales fuera de lugar. Podría decirse que se trata de una película de ciencia ficción contenida, intimista: al final, lo importante es, siempre ha sido la peripecia personal de Colter. Su evolución, o su aprendizaje.

Por eso emociona tanto ese plano congelado de puro cine (cuando lo veáis, sabréis cuál es), porque consigues sentir lo mismo que Colter. Es un momento mágico, de esos por los que te satisface haber pagado 8€ de entrada y así disfrutarlos en pantalla grande de alta definición y con sonido envolvente. Preocuparse de que lo que se expone en la película no es científicamente plausible sería desviarse del tema. "Código fuente" es una bonita fábula. Tan irreal como la gota de mercurio que hay en pleno Millenium Park de Chicago, y sin embargo tan real como esa skyline curvada que refleja.


Everything's going to be okay.

btemplates

2 comentarios:

Ignacio Iglesias dijo...

Me alegro que te gustara tanto!! :D, vi un comentario tuyo por blog de cine y vine a asomarme por aquí a ver si habías escrito algo, jeje :P.

Lo mejor de ese plano congelado... (spoliers) es cuando se descongela y sigue su curso!! Dices... buaaaaah, me encanta :D

Un saludo!

Lleonard Pler dijo...

Ya, esperaba que la película terminase con el plano congelado... así que cuando todo se descongeló, aluciné y aplaudí! :)

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